- ¿Por qué no me miras directo a los ojos?... Pareciera que trataras de evadirme, es como si no me tomaras en cuenta.
- No es eso... Es sólo que siempre he pensado que a través de tus ojos se esboza toda tu alma, toda tu verdad interior... Y pues cuando te miro a los ojos me siento descubierta, desnuda, avergonzada... Es un pensamiento tonto, lo sé...
Es extraño, pero creo que tengo una habilidad oculta, sin embargo, aunque me da ventajas y beneficios, es un arma de doble filo... Expone mi debilidad más profunda. Y es así, todo en esta vida es bueno y malo a la vez, así como no puedes encontrar la felicidad sin haber saboreado una profunda tristeza, o no puedes morir sin haber nacido antes y todo se puede revertir y volver a ser lo mismo otra vez, como una gran circunferencia perfecta que gira y gira cual lo hacen todas las cosas hasta la Tierra en que vivimos en un ciclo interminable, sin fin. Y es que a veces estoy tan cansada, siento que mis fuerzas se desvanecen con el viento. Y es que miro al cielo por las noches y veo tantos recuerdos de vidas pasadas y siento en mi cuerpo la infinidad del Universo. Tan pequeña y tan frágil en esa vorágine de sentimientos y emociones, en el espectáculo de millones de colores psicodélicos. Me impactan, me envuelven... Inspiro profundamente y siento como mis pulmones se desbordan con la magia del polvo de estrellas. Quisiera cruzar a otras galaxias y viajar y conocer todo. Y siento tanta desesperación, angustia de mi ser, el no poder saberlo, y saberlo a la vez, conocer mis limitaciones y mi mortalidad, saber que en cualquier momento estaré frente a las puertas de la percepción absoluta y seré ilimitada. Pero me embargará la sensación tormentosa de haberme perdido tantas cosas en la vida terrenal. A veces me gustaría ser eterna y conocer absolutamente todo y es algo muy ambicioso de mi parte... Lo sé. Pero el solo hecho de pensarlo me da una sofocación epiléptica. Y es que la vida es así... Contradictoria. Y es que todo aquello que trasciende en el tiempo adquiere el realce adecuado gracias a su carácter efímero, fugaz.
domingo, 29 de marzo de 2009
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1 comentarios:
Pues si es demasiado lo que se asoma tu alma en tus ojos... ¡gafas oscuras! Al menos para momentos en que la obviedad no es recomendable.
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